Tokio Hotel


Quién soy

Es simple, soy una fanática de Tokio hotel llamada Tan Claustrophobic. Mi atracción hacia el grupo Alemán, empezó hace tres años atrás, por verano. Nunca he tenido el gustazo de estar pisando la pista del Palau Sant Jordi, o el Palacio de Deportes y saltar y tararear o cantar las canciones que está entonando perfectamente con ésa voz tan melódica y preciosa Bill.
Me envolvía en otro mundo distinto al que vivo, desconectando de todo, mientras leía fics de otras fanáticas, observaba los rostros de los cuatro adolescentes, por aquél entonces, y me emocionaba colgando pósters en mi cuarto. Entonces cuando empezó a gustarme tanto la literatura, gracias a las fans que escribían tan perfectamente bien, pues yo también escribía así. No igual que ellas, era obvio, pero sí mucho mejor de lo que antes lo hacía. Hace a penas unos meses, gané un trofeo de un concurso de escritura. Ganar un trofeo por algo que te gusta, pues es algo que te motiva mucho y pensar que fue gracias a Tokio Hotel, a las fanáticas, a conocer el grupo, pues es más satisfactorio.

 

También tenía Fotolog, Flogup, Blogger, Metroflog… etc. ahí también subía mis relatos sobre Tokio Hotel y todo eran comentarios preciosos sobre fans encantadoras que te daban las gracias por subir algo tan magnífico.

Cuando los conocí, era normal, ni muy pija ni muy dejada, pero todo cambió y tanto que cambió. Me volví emo. Es algo complicado al principio, pero luego te aceptan. Mis amigos me preguntaban el por qué me ponía el pelo por encima de los ojos que a penas podía ver, también por mi atracción al negro y los guantes y complementos oscuros y normalmente con calaveras. Cada vez veían más exagerada mi forma de vestir, mis bolsos y complementos, mis ganas a ir a un concierto de Tokio Hotel, también pudieron observar que mis uñas mordidas y sin esmaltar de antes, ahora estaban largas y negras. Se lo conté a ellos, entonces me miraron raro. Pensaron en la imagen que tenían de los emos: se cortaban las venas, se marginaban, se distanciaban de lo alegre…
Yo les conté que no era así. No me cortaba las venas y tampoco pensaba en marginarme mucho, pero sí que me distanciaba un poco de ellos a veces, me apetecía estar más sola que con compañía. Pasé a ser la tía más enrollada a la más rara. Me daba igual. Ahora era así.
Me aceptaron, no tardaron mucho, y eso me ayudó a ver que eran buenos amigos. Y ahora, ya saben como soy y todo igual que antes.


Dejar un comentario hasta ahora
Deja un comentario



Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s



Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.